Rogue One.La vi anoche y todavía estoy colocado por el hype
(y por los dos putos últimos minutos, que más parecen una buena película de terror, o tipo Alien).
Un 8.Pero éste sí que es un 8 estable, no el 8 que le di al Episodio VII porque tras décadas de espera por fin podía ver de nuevo al jodido Han Solo, o al jodido Luke o a la jodida Leia, o a Chewe, en pantalla grande, y la música de Williams, y blasters y sables láser y destructores y, y, y.... y que tras un año de haberla visto, ahora entiendo que es un 6,5 más o menos y siendo generoso.
Aquí tenemos la historia más seria de toda la saga, la más oscura y la mejor dirigida sin un ápice de duda. A nivel técnico Edwards se mea en la boca del resto, combina como nadie CGI y moñecos y escenarios reales. Al estar ambientada cronologicamente en la época del episodio IV, es una gozada volver a ver los estilismos setenteros, los bigotones, las ropas retrofuturistas, los robots que parecen hechos de lata, las mascaras bizarras colocadas sobre actores reales y no tanto CGI que parecía que Lucas le tenía alergia al látex el hijoputa. Es una peli estéticamente deliciosa, que sabe combinar clasicismo puramente starwarero con momentos de una belleza visual acojonante.
Es la película de la saga que más contrastes de escenarios tiene, desde la desértica luna de Jedha, pasando por la volcánica Mustafar, o la tropical Scarif,
que es una preciosidad. En fin, un caramelito para los ojos.
En el plano del guión, éste es bastante más divertido en su segunda mitad que en la primera, y coincido en que no consigue dotar a todos los protagonistas de un grado de carisma demasiado alto. Hay que tener en cuenta que tiene el handicap de que aquí son 6 protagonistas que tienen 2 horas para hacerse querer por el público, y además luchar contra un universo que los fans adoramos y una historia que tiene que contar bastantes cosas. Yo creo que cumple. Ninguno llegará a convertirse en personajes memorables (a lo mejor Chirrut o K2SO sí).
En mi ranking, creo que no llega al nivel de El Imperio Contraataca, pero sí se la puede situar a la algura de Una nueva esperanza tranquilamente. Y es más redonda que todas las demás.
Probablemente la película que más he gozado en cine en mucho tiempo.