http://www.meristation.com/v3/des_avances.php?id=cw4b32b05c82969&idj=cw445ffb9a1071f&pic=PS3
Lo que más me ha llamado la atención:
Los cambios más visibles van desde el prescindir de los puntos de magia, la opción de recuperar la vida después de cada combate, no poder usar magia entre combates –tampoco tenía sentido habilitar los hechizos de recuperación en estos tramos-, conversaciones automáticas, la desaparición de los estados alterados o una simplificación del equipamiento, que se ha visto reducido.
Los enemigos se encuentran sobre el escenario como en el FF XII, y podemos esquivarlos o atacarlos antes de que se den cuenta. Una vez chocamos con ellos comienza el combate en un escenario diferente con una rapidísima transición que nos abre los menús de combate. Las opciones que se nos presentan parecen a primera vista bastante clásicas, pero en realidad son bastante diferentes. Lo primero que destaca del sistema en si, son los slots, que permiten encadenar acciones, dependiendo del numero de slots libres y los que sean necesarios para realizar la acción. A las acciones y magias que podemos ejecutar son las que suelen estar presentes en otros juegos de la saga, como ataques de viento, fuego…
Todo bien hasta aquí:
Y todo ello sin haber puesto sobre la mesa el que ha sido el gran cambio en el sistema de combate: únicamente podemos controlar un único personaje durante las batallas (que además no podemos elegir). Solo podemos realizar un Optima Change que proporciona un cambio de rol sobre los personajes. Cada protagonista tiene mas de un rol (atacante, curador, apoyo, etc…), que tiene asociado una serie de técnicas y habilidades y del que se evoluciona de manera independiente. Es un punto medio entre la inteligencia artificial totalmente arbitraria y el sistema Gambit de FF XII de control de personajes no jugadores, pero deja muy poca libertad de elección.
Ahí es donde creo que se la juegan, aunque tampoco tiene que ser malo obligatoriamente.
Y esto no es mala idea:
Eso si, el juego esta plagado de puntos de guardado, y al morir (cuando perdemos a nuestro personaje controlable) podemos continuar tal cual desde ese lugar, lo que pone las cosas más fáciles a muchos jugadores y permite avanzar si tener la sensación de que nos estamos arriesgando
Aunque va a disminuir mucho la sensación de peligro al ver que estás a punto de acabar una zona y si te petan al final del todo tienes que volver a empezar, y eso le daba un punto al asunto.
En los puntos negativos dicen esto:
destacaríamos el exceso de escenas no interactivas, que unido a gran cantidad de tutoriales y la extremada linealidad en las primeras horas del juego, hace que el arranque sea un poco complicado, y con la sensación de pintar poco. Al recuperar toda la vida después de los combates y no tener limite de MP clásico FFXIII hace que debamos emplear diferentes estrategias a las que estamos acostumbrados para superar los retos –algunos verdaderamente titánicos- que propone. Más de un jugador verá en esto un límite a la libertad que se ofrece, pero otros sabrán apreciar sus ventajas en su simplicidad y diversión.
En fin, no pinta tan mal como había pensado.