Tantas partidas nuevas... la envidia me puede. ¡¡Yo también quiero jugar!!
Vaya. Se me ha escapado. ¿Conseguiré que juegue conmigo a esto?
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Última edición por Alvarito el 06 Feb 2006 13:56, editado 2 veces en total.
[...] se vio tragado por la boca de una decadencia larga y serpenteante, de la que no volvería a salir hasta que, al final mismo de sus días, se enamoró por fin de su mujer.
Mueve. Me vales como Anquises. Si realmente hubiera querido jugar con el que está registrado aquí como Anquises... habría hecho alguna otra cosa para llamarle la atención de manera que él se diera por aludido.
[...] se vio tragado por la boca de una decadencia larga y serpenteante, de la que no volvería a salir hasta que, al final mismo de sus días, se enamoró por fin de su mujer.
[...] se vio tragado por la boca de una decadencia larga y serpenteante, de la que no volvería a salir hasta que, al final mismo de sus días, se enamoró por fin de su mujer.
[...] se vio tragado por la boca de una decadencia larga y serpenteante, de la que no volvería a salir hasta que, al final mismo de sus días, se enamoró por fin de su mujer.
[...] se vio tragado por la boca de una decadencia larga y serpenteante, de la que no volvería a salir hasta que, al final mismo de sus días, se enamoró por fin de su mujer.