Latro está demasiado ocupado para revisar todas mis partidas, aunque si lo ve demasiado necesario, le aviso.
Lo de guarra lo dejaremos en un simple saludo coloquial. Como quien saluda a una madre.
Creían que estaba loca solo porque le quiso desenterrar una vez.
Me referia a las partidas que habia jugado él contra mi, un par, que no vale la pena repasar, pero se ve de sobra como desmontar las estrategias chusqueras que se me ocurren.