Estos eran unos tipos de cuidado (llevaban armas en los camerinos, y fueron los únicos cafres capaces de poner en vereda al violento y descontrolado Phil Lynott), y eran además uno de los grupos más entrañables de los 70. Esta canción, en concreto, es una puta inyección de vida y optimismo en toda la puñetera vena.
B.T.O.
