Para mi gusto genial como todos. Teniendo en cuenta que no tiene nada que ver el primero con el último, claro está.
Lo que al principio era una historia para chiquillos, se ha ido convirtiendo en una aventura que es más para niños grandes (a mi parecer).
El lilbro remata y explica muchas de esas cosas que parecían haberse quedado inconclusas o no tener demasiado sentido a lo largo de los 6 libros anteriores.
Lo único malo es que al salir con tanto lapso entre unos y otros, a veces pierdes un poco la pista de quien es quien...
Hombre es que las opciones...¿Harry Potter o Mundodisco? Jamás he tenido en las manos ninguno de ellos, pero a priori, el ñiño mago me da bastante más grimilla que una colección de 50.000 libros sobre mundos paralelos para freaks. Más que nada porque el ñiño está en todas partes, y lo otro, ni te enteras de que existe.
La fusión del conceptismo y el culteranismo tecleó:
Anda y que den por el culo con la mierda diarrética esa que blasfemas por tu orificio vocal.
Hombre, superventas... No te lo niego, pero no creo yo que el lector medio conozca igual de bien a ese ente que a Stephen King, Ken Follett o el ñiño-mago
La fusión del conceptismo y el culteranismo tecleó:
Anda y que den por el culo con la mierda diarrética esa que blasfemas por tu orificio vocal.
Si tenéis seis horas muertas (en un aeropuerto, por ejemplo) y la otras opciones de la librería son caballeros de armaduras oxidadas, dioses en harley y coelho-basura se puede optar por leerlo. No aporta nada y es un refrito de anteriores novelas suyas(comenzando por Apocalipsis) pero se deja leer rápido con un ojo mientras le miras las tetas a la azafata de tierra y como a los tres días lo has olvidado completamente puedes volver a leerlo otra vez a la vuelta del viaje. Luego (o incluso durante) sirve para avivar la llama de una hoguera, para limpiarse el culo, o para aplastar mosquitos.
Vuestro, ya saldrá la peli;
Dolordebarriga
POR DESGRACIA YA SE ME PASÓ LA INDIGNACIÓN. DE UN TIEMPO A ESTA PARTE TODO ME VALE VERGA. MAL, TODO MAL.
Está comentado por ahí, creo que por Primeroderecha. Un escritor norteamericano, residente en Barcelona, escribe una novela de 980 páginas en francés sobre un alemán durante la II GM. Lo que puede parecer el argumento de una comedia de enredos no esmás que la realidad subyacente tras el autor de la novela. Y la novela en si, nada más alejado de una comedia. Un militar homosexual alemán de las SS relata, desde la vejez, sus vivencias durante la IIGM. Es largo y denso (más de 900 páginas, casi sin separación entre párrafos, con diálogos integrados en el párrafo), no es un libro de los que se leen en la playa, o a ratos mientras se va al curro en el metro o para tener al lado del váter "para cuando el apretón se alargue". Exige del lector cierta concentración, y eso hace que, en ciertos momentos, se convierta en un texto pesado, poco entretenido. En otros, en cambio, la crudeza del relato y la frialdad del narrador hacen que el lector se estremezca (por ejemplo, durante las descripciones del exterminio o el sitio de Stalingrado).
Un 7,5.
La fusión del conceptismo y el culteranismo tecleó:
Anda y que den por el culo con la mierda diarrética esa que blasfemas por tu orificio vocal.